Estas son unas de las preguntas que tratamos en clase y que aprendimos para saberlas incorporar en nuestro proyecto educativo. Según la RAE, la acción de evaluar es sinónimo de señalar el valor de algo; estimar, apreciar, calcular el valor de algo; y estimar los conocimientos, las aptitudes y rendimiento de los alumnos. Pero, en cambio, si miramos evaluación nos indica que es sinónimo de examen escolar... Por lo tanto, ¿cuando nos referimos a la evaluación nos tenemos que referir a examen, a pruebas calificadoras o acreditadoras, a notas, a juzgar por aprobado o suspendido?
Desde mi punto de vista, y a raíz de la adquisición de conocimientos en esta asignatura, como maestros tenemos que saber diferenciar entre los términos "evaluar - calificar - examinar", puesto que no toda práctica evaluadora tiene que ser calificada ni a partir de exámenes. Lo que ocurre es que están presentes las dos razones (evaluar y calificar) pero el problema es que no siempre han de ir juntas, ni la razón institucional se ha de comer a las otras. Además, tenemos que saber diferenciar entre una evaluación formativa ("cocinero prueba la sopa que ha hecho y trata de comprender el proceso que ha hecho para que llegue a tener ese sabor") y una evaluación sumativa ("el cliente prueba la sopa sin saber el proceso que se ha llevado a cabo para elaborarla y la juzga de buena o mala").
Tenemos que empezar a ver el aprendizaje en un contexto más amplio, tenemos que mirar hacia el crecimiento personal. Tenemos que valorar las cualidades de cada uno de nuestros alumnos (procesos, resultados y condiciones). Tenemos que pensar no solo en lo que está pasando en el momento de aprendizaje del niño, sino ver a esta criatura en un proceso de entendimiento consigo mismo y con el mundo que le rodea. Y es que la evaluación no es simplemente comprovar el proceso de aprendizaje de cada alumno, sino influir en el. Es por ello por lo que tenemos que pensar actividades que permitan la progresión del objetivo y la valoración de donde lleva.
Tal y como nos dijo nuestro profesor, <<no perdamos la idea de que lo importante es el crecimiento del niño, no tanto la destreza>>.
Tenemos que empezar a ver el aprendizaje en un contexto más amplio, tenemos que mirar hacia el crecimiento personal. Tenemos que valorar las cualidades de cada uno de nuestros alumnos (procesos, resultados y condiciones). Tenemos que pensar no solo en lo que está pasando en el momento de aprendizaje del niño, sino ver a esta criatura en un proceso de entendimiento consigo mismo y con el mundo que le rodea. Y es que la evaluación no es simplemente comprovar el proceso de aprendizaje de cada alumno, sino influir en el. Es por ello por lo que tenemos que pensar actividades que permitan la progresión del objetivo y la valoración de donde lleva.
Tal y como nos dijo nuestro profesor, <<no perdamos la idea de que lo importante es el crecimiento del niño, no tanto la destreza>>.
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